
Desde el trabajo.
Hoy estoy cansada. Cansada físicamente y mentalmente. Hoy me gustaría que alguien me cerrara los ojos y el alma y me dejara dormir. Pero eso no se puede hacer, ¿verdad? Me gustaría tanto dejar de sentirme así...
Hoy he subido al hospital para hacerme mi primera analítica de sangre para empezar con Héctor. Ha sido eterno, porque a pesar de ir concienciada, a pesar de llevarme pasatiempos, la espera ha sido demasiado larga. Lo he llevado bien, tranquila, intentando tener mi cabeza ocupada y no recordar demasiado, pero cuando me tocaba sacarme sangre me he encontrado con Cristina. Cristina fue la enfermera que nos atendió en el primer ingreso de Carlos. Desde entonces hemos mantenido muy buena relación. Se alegraba mucho con las buenas noticias, se preocupaba en los malos momentos. La he visto hoy y después de hablar con ella el mundo se me ha caido un poco encima. Me mantuve firme, aguanté las lágrimas, pero una enorme sensación de cansancio y de tristeza se apoderó de mí. Y aún está...
Estoy cansada, estoy muy cansada de mantener el tipo, de llevarlo bien, de ser fuerte, de obligarme a cosas. Pero lo malo es que no puedo evitar hacer lo que hago. Y ahora menos, que debo pensar y luchar por Héctor. Pero a pesar de todo necesito decir, aunque sea sólo una vez, que estoy demasiado cansada...
Carlos, mi amor, mi vida, ¿cómo voy a poder con esto? Te quiero tanto, mi lindo agaporne, te echo tanto de menos...Te quiero, te quiero siempre...