
Os presento a Daniela o al menos eso parece de momento, porque me ha dicho Javier, mi ginecólogo, que es muy pronto aún y me dice que parece niña porque le obligo a decir algo y porque aún no ve se nada... La cosa es que todo va muy bien, aunque en la ecografía parezca un extraterrestre. Se movía como una lagartija, no paraba y sigue diciendo que está muy grande, que va a ser alta, como su padre, vamos. Sé que yo quería niño, pero como he dicho esta tarde el sexo lo elige el gen masculino, así que si Carlos ha decidido que sea niña, pues será la mejor decisión.
Es increíble ver como se veían sus manitas, con sus deditos que no paraban de moverse. Y sus piernas, tan largas, su corazón que latía a un ritmo constante y su carita ya formada... Sea lo que sea espero que se parezca a su padre.
Mis días siguen constantes, sin ninguna emoción significativa, todo continua, sin más... Veo como crece mi tripa, que ya empieza a notarse y pienso en lo mucho que habría disfrutado Carlos de todo esto. Siempre me decía que estaría preciosa embarazada y que cuando lo estuviera me iba a querer más que nunca. Habría sido tan feliz con todo esto... Ahora sólo puedo imaginar sus palabras, sus sonrisas, sus caras al mirarme. Sólo puedo imaginar...
Cómo se movía nuestra enana, verdad amor? Cómo te echo de menos... Cómo quiero que estés conmigo a cada momento, a cada instante... Cómo te quiero, mi vida, tanto, tanto que me duele. Y no quiero dejar de sentir esto porque hace que estés cerca. Te quiero, coco, te quiero con locura, mi lindo agaporni... Cuida de tus chicas, vale? No nos dejes... Te quiero, si?