
En el Hospital.
Me encuentro con apetito, sin fiebre desde hace más de 24 horas y sin malestar ni dolor de cabeza. Me he recuperado de lo que quiera que sea que me haya atacado sin ningún tratamiento. Lo ha hecho mi sistema inmune solito, o el de mi hermano, o la combinación de ambos, no tengo ni idea. El caso es que estoy recuperado casi del todo.
El aspirado de médula que me hicieron salió normal, al menos a simple vista, los resultados a nivel molecular y genético tardarán varios días. Me han dado otra buena noticia. Como mi estado general es bueno y el fin de semana no me hacen pruebas, podré irme a casa de viernes a domingo. No exactamente a mi casa, a Tenerife, pero si a la que hará las funciones de casa durante los próximos meses. Afortunadamente, una fundación que se llama “Alejandro Da Silva” para enfermos de leucemia, pone a nuestra disposición un pisito estupendo a unos doscientos metros del hospital para que Ana o mis padres o quien yo quiera se pueda quedar cuando vienen a verme. Por supuesto, yo también me quedo allí cuando me dan permiso en el hospital. La casa está muy bien, es enorme y además tiene una piscina comunitaria de 33 metros comunitaria estupenda. Ana, TV en la habitación, un disco duro multimedia lleno de buen cine..., aunque no salgamos mucho, estará bien. La gente de la fundación se porta super bien con nosotros, siempre nos han ayudado en todo y la verdad es te sacan de unos líos logísticos importantes.
Esto es así, tan pronto te encuentras fatal y un poco atemorizado y de un día para otro, te recuperas y lo ves de otra manera. No sé porqué tuve ese momento de debilidad, supongo que se me juntó todo, el cambio por el viaje, que me vino todo de repente, la espera por los resultados de las pruebas, el verme en el hospital otra vez, estar alejado de los míos. Probablemente el cóctel de todo. Un Bloody Mary algo indigesto. Debo estar atento para que no me pase de nuevo porque mirándolo fríamente, tampoco fue para tanto, y sin embargo permití al frío y al miedo que me atenazaran. Veremos como resisto el próximo temporal.
Lo que os aseguro, con absoluta sinceridad, es que cuando me levanté al día siguiente de escribir el post y vi todos los comentarios de la tripulación, me sentí mucho mejor, es así, causa ese efecto en mí, casi terapéutico. Gracias por seguir remando, os prometo estar a la altura y acometer con éxito la misión que nos ha sido encomendada.





