
En el Hospital
8º día de ingreso
Sin datos hematológicos
Es Domingo. Ya os he comentado que los fines de semana en el hospital son diferentes. Todo va más despacio. Me encuentro algo mejor. Me debo estar recuperando porque llevan dos días sin hacerme analíticas. El milagro lo ha obrado la cortisona a altas dosis. La cortisona es un potente antiinflamatorio, pero realmente tiene muchas aplicaciones. El problema son sus efectos secundarios. A altas dosis, como es mi caso, te hincha como un globo, te hace retener líquido, provoca hipertricosis (crecimiento anormal de vello), te genera un estado de ansiedad importante, lo cual me ha impedido dormir las últimas noches. A largo plazo, inhibe tu apetito sexual, te destroza la masa ósea y hace que sustituyas tejido muscular por tejido graso. Eso, entre otras cosas. Yo la he tomado mucho durante mi enfermedad, y la verdad es que la odio. Pero bueno, hay que ver el lado positivo, en teoría es la que me ha cortado la diarrea, porque además de todo lo anterior, también deprime el sistema inmune.
Lejos ya de disquisiciones farmacológicas, simplemente quería comunicarme con la tripulación para deciros eso, que estoy un poco mejor, aunque sigo algo cabreado, mejor físicamente, a pesar de estar empezando a metamorfosearme en globo. Quizás de ese modo el navío sea más veloz. La meteorología ha estado muy variable últimamente, eso ha dificultado la navegación. Lo que espero es que no haya sembrado la incertidumbre en vuestros corazones, porque la dirección a seguir es la misma. Adelante, pues, ya es hora de continuar.