viernes, 11 de junio de 2010

Un año...

Hoy no voy a pensar en nada. Hoy no quiero recordar. Cuando había días malos te miraba a los ojos y te decía: "Venga, amor, vamos a ponernos nuestras mejores galas y salgamos a la calle. Hay que estar con tu mejor cara en los momentos más difíciles." Y nos arreglábamos y nos íbamos a dar una vuelta, cuando podíamos... Intento no pensar, mi vida, intento taparme los oídos como hice hoy hace un año, para no escuchar, para no ver, para no sentir... Hoy no quiero sentir...
Hoy te dejo esta canción. Te la cantaba de vez en cuando, por las noches, para que te relajaras. Te la canté cada uno de los 13 días que estuviste en la UCI antes de irme, te la dejo en tu blog, para que la escuches de nuevo, para que me escuches, para que me sigas esperando, mi amor...
Te quiero, mi vida, te quiero con locura, pero permíteme que hoy no quiera pensar, no quiera sentir, que sueñe una vez más que no estoy en este mundo donde tú no estás... Te quiero, mi amor, siempre...

domingo, 30 de mayo de 2010

Mi oscuridad.


Hoy es 30 de mayo. Hace un año parte de tus órganos dejaron de funcionar: el hígado, los intestinos, el riñón… Hace un año empezaba mi infierno y tú empezabas a descansar del tuyo, al menos eso prefiero pensar. Recuerdo las visitas de los médicos, como empezaban a despreocuparse del aislamiento y se fijaban en otras cosas. Recuerdo acompañarte a múltiples pruebas. Tú y yo, solos. Esta vez eras tú el que llevabas la mascarilla y yo la que intentaba sonreírte. Recuerdo hablar en el despacho del médico para decirme que la cosa pintaba mal mientras yo me disculpaba por empezar a llorar. Recuerdo llamar a tus padres para que vinieran desde Tenerife. Y seguían las pruebas, y seguían los paseos por los pasillos, mientras yo esperaba a tus padres e intentaba hacerte ver que no pasaba nada. Llegó tu padre justo cuando decidieron llevarte a la UCI. Todo pasaba tan rápido… Y una prueba más mientras tu padre iba a buscar a tu madre al barco y yo me quedaba ahí, en ese pasillo, esperando verte. De repente apareciste, cansado, con la mascarilla, en la camilla a las puertas de la UCI. Me miraste y levantaste el dedo pulgar en señal de que todo iba bien y yo te miré, sonreí para no preocuparte mientras te saludaba con la mano y te decía: “hasta luego, mi vida”. Luego llegaron tus padres y yo pude evadirme, esconderme dentro de mí y alejarme del resto del mundo para estar contigo y pasar a nuestra manera, una vez más, los que iban a ser los peores días de nuestra vida…
Puedo decírtelo más alto, puedo gritártelo a voces, puedo mirar el mar con la mirada más profunda y distante mientras te busco, pero no creo que pueda amarte más de lo que te amo. Puedo intentar explicarte todo lo que sentí, pero no quiero hacerlo, sólo quiero que sepas que te quiero, con toda mi alma, que habría hecho cualquier cosa por ti, que habría ido hasta el más oscuro de los infiernos, que eres el hombre de mi vida, mi amor, mi sueño, mi lindo agaporni. Que te quiero, mi vida, que te quiero, siempre…

viernes, 14 de mayo de 2010

Como una veleta


Hace unos meses le pedí a algunos de mis amigos que me grabaran un Cd de canciones que les recordara a Carlos. Canciones que al oírlas vieran a Carlos. Quería música para empezar a ponérsela a Daniela y quería música que le ayudara en su día a conocer a su padre. Creo que, en el fondo, también la quería para mí, para ver si podía recordar, ya que casi no puedo... Respondieron muy bien, como siempre y ahora tengo varios Cds con un montón de canciones que al escucharlas me hacen ver a Carlos y hay canciones tan variadas. Y es que Carlos era así, era super gracioso porque tan pronto le gustaba Sigur Ross, como escuchaba una cursilada de Amaral, tan pronto veía "59´ segundos" en la tv o "Redes", como le encantaba ver "El Tenderete". Y el programa de Pepe Benavente... le encantaba!!! Y yo le miraba y le decía entre risas que no entendía nada, tan inteligente y con tanta inquietud para aprender de todo y veía "Quiero ser como Pepe"!!!
Ese era Carlos. Una veleta... De norte a sur en cuestión de segundos y todas las veces que cambiaba el viento...
Escucho esta canción en uno de tantos Cds y se me encoge el alma y se me rompe el corazón y le siento tanto... que mis lágrimas brotan incluso en mis mayores esfuerzos de pararlas.
Daniela está bien. El miércoles fui al médico y me dijo que pesa 820 grs. Sigue algo grande y creciendo fuerte. No os enseño ecografías porque estos últimos días está un poco retraída y no se deja ver demasiado. Quizá está como yo...
Os dejo la canción. Imaginar que os la canto. Imagina, mi amor, que te la canto...
Carlos, mi amor, mi tesoro, mi sueño hecho realidad... Pienso en tí hace un año, recuerdo que estábamos juntos, que intentaba hacerte reír y ahora... Te quiero, mi vida, te quiero con locura, te quiero siempre...

sábado, 8 de mayo de 2010

Creciendo...


El otro día quizá me dejé llevar demasiado por un mal día, un mal momento. A Carlos no le gustaba dejarse llevar por esos pensamientos invasivos en el blog aunque yo le decía siempre que eso no era malo, porque era bueno que sacara lo que había dentro de él, así podíamos ayudarle... La cosa es que ahora entiendo por qué no le gustaba hacerlo. Quizá por lo mismo que no me gusta a mí ahora.
No me siento culpable. Me siento impotente. Cada mañana, cuando abro los ojos pienso en Carlos , siento una profunda tristeza y me pregunto qué más pude hacer. Qué se me pasó. Qué tiempo perdí. Sólo eso... Luego pienso otras múltiples cosas que prefiero no contaros hoy, porque no están siendo estos unos buenos días. Pero pienso en Carlos, cada día, a cada minuto y eso no es fácil...
Queríais ver como estoy, verme con Daniela y aquí os lo muestro... La enana crece bien, sana y seguro que será una niña fuerte, como sus padres. Porque seguro que ella está llevando todo esto también, a su manera, desde tan pequeñita...
El miércoles vuelvo al ginecólogo, ya os contaré, si? Espero que se deje ver porque la última vez que fui estuvo algo tímida.
Carlos, mi vida, aquí me tienes... Viviendo por tí aunque preferiría vivir contigo. Te quiero, mi amor, te quiero muchísimo y no dejo de pensar en lo que habrías disfrutado con todo esto. Te quiero, mi amor, siempre...

jueves, 29 de abril de 2010

No consigo olvidar...


Dentro de unos días, hará ya un año, Carlos se fue a Las Palmas a empezar su travesía. Todo me viene de golpe de una forma aplastante. Intento recordar esos meses, pero no soy capaz de poner un orden. Leo su blog y me doy cuenta de lo asustado que estaba… Sé que yo también lo estaba y mucho, pero que inconscientemente había decidido dejar esos miedos de lado. No quería pensar en el miedo. Debía estar fuerte para él, sonriente para él, optimista. Estar cada minuto que pasáramos juntos animada y alegre por él porque pensaba que eso era lo mejor para llevar todo lo que se avecinaba o al menos eso creía entonces. Nos enfrentábamos a un milagro del que yo no era muy consciente en esos momentos porque había decidido en mi cabeza no serlo. Pero él… Releo su libro del blog y me doy cuenta con resignación que él si lo era y siento con profunda tristeza que yo no estaba ahí, no estaba para esos pensamientos, no quería ser conscientes de ellos. Y mi cabeza se confunde tanto que se llena de sentimientos tan desbordantes…Según leo y recuerdo me doy cuenta que la enfermedad de Carlos era tan difícil, que esperábamos tantos milagros que os aseguro que en esos momentos nos veíamos capaces de superar cualquier cosa. Estábamos juntos, todos, teníamos fuerzas de sobra, imagino… Pero la cosa estaba tan difícil y él nunca me dijo nada y yo nunca quise verlo. Me atormenta la idea de sus noches, sus pensamientos que no compartía, quizá no supe estar para él, quizá podía haberle aliviado más, haberle ayudado a hacerlo más fácil. Todo se me agolpa en la cabeza y no entiendo nada… porque antes mi cabeza estaba bloqueada, no me permitía pensar en nada de eso, sólo debía estar bien para él, ser fuerte por él, pero ahora ya no tengo ese bloqueo, ya no tengo que fingir y todas esas emociones se me agolpan una a una y hacen que me pregunte como él podía aguantar y yo no… Cómo podía seguir día a día cuando yo no puedo… Cómo pude perder tanto tiempo en bobadas y no estar más con él…
Todo el mundo avanza, tira hacia delante siguiendo con sus vidas, pero yo sigo estancada en esa habitación de hospital, sigo parada, de pié, mirando a Carlos y pidiéndole que no se vaya, por favor, que no se vaya, que podremos con esto, que estaré ahí, que no me deje sola… Y sé que debería seguir con mi vida, por Daniela, pero no puedo salir de esa habitación, no quiero. Y todo es oscuro, negro y sigo fingiendo aunque esta vez para otras personas. Qué pasó que no vi? Qué se me escapó cuando no quería perderme nada de su vida, de sus ideas, de sus pensamientos? Carlos, mi amor, qué inocente era…
Hace ya casi un año, empezaba nuestro viaje y yo sólo te quería a ti, sólo vivía por ti y ahora… Te sigo queriendo, amándote hasta el infinito, intentando entender y tú no estás…
Te quiero, mi amor, te quiero tanto que me duele, te quiero tanto como un neutrino en una estrella de neutrones, te quiero hasta la luna y vuelta, te quiero siempre…

jueves, 8 de abril de 2010

20 semanas y 2 días


Habéis visto lo grande que está ya? Hoy me han hecho la ecografía selectiva, y a pesar del hospital, que siempre me pone nerviosa, la prueba ha ido muy bien. Ahí está Daniela, haciéndose grande, como su padre, porque hoy me han vuelto a insistir en que es alta. Según la eco todo está perfectamente, me he ocupado de contar bien sus diez deditos de las manos y sus diez deditos de los pies. Su corazón late con fuerza, a 135 pulsaciones por minuto y ya mide de la cabeza al culito 20cm aproximadamente. No deja de moverse y siempre con las manos en la cara, como si le diera vergüenza que la vieran... Lo mismo es que sabe que desde tan pequeña ya la está viendo mucha gente.
Daniela, la pequeña Daniela. Porque ya es cada vez más ella. Ahora me pregunto en qué se parecerá a Carlos y en qué a mí...
Al salir del hospital, medio a escondidas porque no quiero encontrarme con médicos ni enfermeras conocidas, he vuelto a tener el impulso de meterme en el ascensor para subir a la planta décima. Y poder entrar a la habitación de Carlos y enseñarle a su futura hija... pero ya no está ahí...
Carlos, mi vida, has visto qué grande se está haciendo? Me gusta pensar, mientras veo la eco, que tendrá unos ojos grandes, como los tuyos. Te echo de menos, mi amor, te sigo echando tanto, tanto de menos que me enfado con la gente que me decía que esto pasaría. Ellos qué saben? Mi día a día sigues siendo tú... Te quiero, mi amor, tanto como un neutrino en una estrella de neutrones. Te quiero, siempre...

lunes, 15 de marzo de 2010

16 semanas y 3 días.


Vamos a tener una hija, amor, está confirmado. Daniela Gallardo Rivero. Habría sido la niña de tus ojos, seguro. Siempre decías que querías una niña porque así te iba a querer más a tí. Yo siempre supe que fuera niño o niña te iba a querer más a tí. Le enseñaré a cantar, pero que cante como yo, porque tú a veces eras un desastre. Te costaba tanto coger los tonos... Le enseñaré a cantar para que la escuches y sonrías.
Daniela está bien, grande, gordita... Dice el ginecólogo que sigue de tamaño grandote y que está perfectamente formada. Tendríais que haberla visto, como se movía, como abría la boca y la cerraba como si intentara decirme algo. Ya pesa 200 gramos...Es increíble poder ver algo así. Dice que en breve empezaré a notarla y tengo ganas, la verdad. Imagino que será ahí cuando el tenerla dentro de mí será un hecho y no necesitaré tantas ecografías para ser consciente de que nuestro sueño es una realidad. Ahora a esperar al día 8 que me harán la prueba selectiva y la medirán de arriba a abajo.
A veces parece que el tiempo pasa tan despacio y otras veces tan rápido...
Vamos a tener una hija, mi vida, nuestra pequeña. Y yo sigo echándote tanto de menos que a veces mi mundo se para. Tu hija, mi amor, tu hija...
Te quiero con locura, mi lindo agaporni. Eres el hombre de mi vida... Te quiero, siempre...

lunes, 8 de marzo de 2010

Un día vacío.


Esto no debería ser así, esta sensación de vacío, de que no hay nada… La casa ya no es divertida, no tiene ningún fin: el hacer la compra, el recoger la ropa, el limpiar la cocina. Ahora todo es monótono, aburrido y sin sentido…
Antes me daba miedo estar sola en casa. Por la noche, cuando tenía insomnio me costaba levantarme y pasear por ella, ir al salón… Me asustaba que pudiera haber algo acechando, esperándome… Ahora no me asusta, digamos más bien que no me importa, si ese algo imaginario que me acecha aparece, qué más da? Ya no tengo nada que perder. Todo se ha vuelto tan monótono, tan hueco…
Y sigo mi día a día porque es eso lo que debo hacer y nada más. Y me levanto, y me ducho, y me echo crema para que no me afecte mi embarazo, y voy a trabajar, y vuelvo para comer, y doy mi paseo de 6 Km., y vuelvo a casa, y veo alguna serie, y me acaricio la tripa pensando que es Carlos quien lo hace, y me hago la cena, y me dejo dormir… Y así un día, tras otro y tras otro…
Y cada vez hablo menos de lo que siento, cada vez me alejo más de mis sentimientos y me dejo absorber por ese vacío esperando a mi día de la siguiente ecografía en el que por una hora me emocione y piense que todo puede volver a ir bien, al menos un poco…
Carlos, mi vida, te siento tan cerca de mí… Te echo de menos, demasiado y pienso en Daniela, pienso mucho en Daniela… Te quiero con locura, mi amor, y te imagino sonriendo cada vez que paseo cerca del mar, es lo único que intento imaginar cuando paseo cerca del mar. No me dejes, mi vida, sigue a mi lado, vale? Te quiero, siempre…

miércoles, 24 de febrero de 2010

14 semanas.


Os presento a Daniela o al menos eso parece de momento, porque me ha dicho Javier, mi ginecólogo, que es muy pronto aún y me dice que parece niña porque le obligo a decir algo y porque aún no ve se nada... La cosa es que todo va muy bien, aunque en la ecografía parezca un extraterrestre. Se movía como una lagartija, no paraba y sigue diciendo que está muy grande, que va a ser alta, como su padre, vamos. Sé que yo quería niño, pero como he dicho esta tarde el sexo lo elige el gen masculino, así que si Carlos ha decidido que sea niña, pues será la mejor decisión.
Es increíble ver como se veían sus manitas, con sus deditos que no paraban de moverse. Y sus piernas, tan largas, su corazón que latía a un ritmo constante y su carita ya formada... Sea lo que sea espero que se parezca a su padre.
Mis días siguen constantes, sin ninguna emoción significativa, todo continua, sin más... Veo como crece mi tripa, que ya empieza a notarse y pienso en lo mucho que habría disfrutado Carlos de todo esto. Siempre me decía que estaría preciosa embarazada y que cuando lo estuviera me iba a querer más que nunca. Habría sido tan feliz con todo esto... Ahora sólo puedo imaginar sus palabras, sus sonrisas, sus caras al mirarme. Sólo puedo imaginar...
Cómo se movía nuestra enana, verdad amor? Cómo te echo de menos... Cómo quiero que estés conmigo a cada momento, a cada instante... Cómo te quiero, mi vida, tanto, tanto que me duele. Y no quiero dejar de sentir esto porque hace que estés cerca. Te quiero, coco, te quiero con locura, mi lindo agaporni... Cuida de tus chicas, vale? No nos dejes... Te quiero, si?

viernes, 5 de febrero de 2010

11 semanas y 5 días.


Hoy he de reconocer que iba demasiado nerviosa al hospital. Quizá porque el hospital me pone nerviosa ya de por sí, pero esta vez iba a ver al enan@ después de dos semanas y media y quería que todo estuviera bien. Y lo está... Ya mide 5cm y aunque hay que esperar a ver los resultados del screening, los médicos me dijeron que se le veía normal. Sólo ahí respiré...
Echada ahí, alrededor de tanta gente, porque no hay que olvidar que es un hospital universitario y eso implica que siempre hay alguien de prácticas al que hay que enseñar, sólo hice una pregunta: "Es eso que sobresale la nariz?, porque mi marido tenía una nariz enorme, y aunque me sentiría muy orgullosa de que mi hijo la heredara, tan pronto me parece excesivo..." Los médicos se rieron y me dijeron que no, que es la manita porque tiene el brazo sobre la cara. Sonreí de una forma que no creo que ellos entendieran, pero que Carlos, esté donde esté sí habrá entendido...
Próxima cita: el 24. Imagino que ahí me dirán el sexo y si no es así, insistiré.
Es curioso como empiezo a querer a este enan@, cada día un poco más, y eso hace que me sienta algo confusa por muchas cosas y sentimientos encontrados, pero sobre todo me hace sentirme más cerca de Carlos...
Mi vida, mi amor, has visto cómo crece??? Te echo tantísimo de menos, a cada minuto, desde que me levanto hasta que me pierdo en los sueños deseando encontrarte... Sigue conmigo, a mi lado, no me dejes, porque yo te quiero, siempre...

martes, 19 de enero de 2010

9 semanas y 4 días.


Es increíble como en tan solo dos semanas mi renacuajo puede crecer tanto. El enano mide ya 27,6mm. Hoy le he visto las futuras piernas y sus futuros bracitos y además moviéndose, que ha sido más increíble todavía. Y mi madre ha estado ahí para poder conocer a su nieto y eso me ha gustado. El médico me ha dicho que se le ve un niño grande, muy grande y sobre todo con buena pinta, es decir, que espero que sea igual de grande como su padre en todos los sentidos...
El tiempo pasa y el enano crece dentro de mí. Sueño y sueño constantemente que se parezca a Carlos. Dicen que si lo visualizas mucho haces que sea así. Sé que no tiene mucho sentido, pero por si acaso imagino que se parecerá a él.
Otro cambio más es que el médico me ha dicho que empiece ya a trabajar. Dice que estoy muy bien, que el niño tiene un buen aspecto y buen latido y que me sentará bien volver al trabajo y ocupar en algo mi tiempo. No me importa volver al trabajo. Me he tomado un descanso, que lo necesitaba, pero creo que ya puedo volver, así que ya veremos...
El renacuajo crece, Carlos, mi vida... Me encantaría que fueras tú el que me acompañaras en estas visitas, pero sé que estás ahí, a mi lado, mirándome perplejo y sonriendo y sobre todo tan orgulloso... Te quiero con locura, mi amor, te quiero muchísimo, te quiero siempre...