
Habéis visto lo grande que está ya? Hoy me han hecho la ecografía selectiva, y a pesar del hospital, que siempre me pone nerviosa, la prueba ha ido muy bien. Ahí está Daniela, haciéndose grande, como su padre, porque hoy me han vuelto a insistir en que es alta. Según la eco todo está perfectamente, me he ocupado de contar bien sus diez deditos de las manos y sus diez deditos de los pies. Su corazón late con fuerza, a 135 pulsaciones por minuto y ya mide de la cabeza al culito 20cm aproximadamente. No deja de moverse y siempre con las manos en la cara, como si le diera vergüenza que la vieran... Lo mismo es que sabe que desde tan pequeña ya la está viendo mucha gente.
Daniela, la pequeña Daniela. Porque ya es cada vez más ella. Ahora me pregunto en qué se parecerá a Carlos y en qué a mí...
Al salir del hospital, medio a escondidas porque no quiero encontrarme con médicos ni enfermeras conocidas, he vuelto a tener el impulso de meterme en el ascensor para subir a la planta décima. Y poder entrar a la habitación de Carlos y enseñarle a su futura hija... pero ya no está ahí...
Carlos, mi vida, has visto qué grande se está haciendo? Me gusta pensar, mientras veo la eco, que tendrá unos ojos grandes, como los tuyos. Te echo de menos, mi amor, te sigo echando tanto, tanto de menos que me enfado con la gente que me decía que esto pasaría. Ellos qué saben? Mi día a día sigues siendo tú... Te quiero, mi amor, tanto como un neutrino en una estrella de neutrones. Te quiero, siempre...









