jueves, 8 de abril de 2010

20 semanas y 2 días


Habéis visto lo grande que está ya? Hoy me han hecho la ecografía selectiva, y a pesar del hospital, que siempre me pone nerviosa, la prueba ha ido muy bien. Ahí está Daniela, haciéndose grande, como su padre, porque hoy me han vuelto a insistir en que es alta. Según la eco todo está perfectamente, me he ocupado de contar bien sus diez deditos de las manos y sus diez deditos de los pies. Su corazón late con fuerza, a 135 pulsaciones por minuto y ya mide de la cabeza al culito 20cm aproximadamente. No deja de moverse y siempre con las manos en la cara, como si le diera vergüenza que la vieran... Lo mismo es que sabe que desde tan pequeña ya la está viendo mucha gente.
Daniela, la pequeña Daniela. Porque ya es cada vez más ella. Ahora me pregunto en qué se parecerá a Carlos y en qué a mí...
Al salir del hospital, medio a escondidas porque no quiero encontrarme con médicos ni enfermeras conocidas, he vuelto a tener el impulso de meterme en el ascensor para subir a la planta décima. Y poder entrar a la habitación de Carlos y enseñarle a su futura hija... pero ya no está ahí...
Carlos, mi vida, has visto qué grande se está haciendo? Me gusta pensar, mientras veo la eco, que tendrá unos ojos grandes, como los tuyos. Te echo de menos, mi amor, te sigo echando tanto, tanto de menos que me enfado con la gente que me decía que esto pasaría. Ellos qué saben? Mi día a día sigues siendo tú... Te quiero, mi amor, tanto como un neutrino en una estrella de neutrones. Te quiero, siempre...

lunes, 15 de marzo de 2010

16 semanas y 3 días.


Vamos a tener una hija, amor, está confirmado. Daniela Gallardo Rivero. Habría sido la niña de tus ojos, seguro. Siempre decías que querías una niña porque así te iba a querer más a tí. Yo siempre supe que fuera niño o niña te iba a querer más a tí. Le enseñaré a cantar, pero que cante como yo, porque tú a veces eras un desastre. Te costaba tanto coger los tonos... Le enseñaré a cantar para que la escuches y sonrías.
Daniela está bien, grande, gordita... Dice el ginecólogo que sigue de tamaño grandote y que está perfectamente formada. Tendríais que haberla visto, como se movía, como abría la boca y la cerraba como si intentara decirme algo. Ya pesa 200 gramos...Es increíble poder ver algo así. Dice que en breve empezaré a notarla y tengo ganas, la verdad. Imagino que será ahí cuando el tenerla dentro de mí será un hecho y no necesitaré tantas ecografías para ser consciente de que nuestro sueño es una realidad. Ahora a esperar al día 8 que me harán la prueba selectiva y la medirán de arriba a abajo.
A veces parece que el tiempo pasa tan despacio y otras veces tan rápido...
Vamos a tener una hija, mi vida, nuestra pequeña. Y yo sigo echándote tanto de menos que a veces mi mundo se para. Tu hija, mi amor, tu hija...
Te quiero con locura, mi lindo agaporni. Eres el hombre de mi vida... Te quiero, siempre...

lunes, 8 de marzo de 2010

Un día vacío.


Esto no debería ser así, esta sensación de vacío, de que no hay nada… La casa ya no es divertida, no tiene ningún fin: el hacer la compra, el recoger la ropa, el limpiar la cocina. Ahora todo es monótono, aburrido y sin sentido…
Antes me daba miedo estar sola en casa. Por la noche, cuando tenía insomnio me costaba levantarme y pasear por ella, ir al salón… Me asustaba que pudiera haber algo acechando, esperándome… Ahora no me asusta, digamos más bien que no me importa, si ese algo imaginario que me acecha aparece, qué más da? Ya no tengo nada que perder. Todo se ha vuelto tan monótono, tan hueco…
Y sigo mi día a día porque es eso lo que debo hacer y nada más. Y me levanto, y me ducho, y me echo crema para que no me afecte mi embarazo, y voy a trabajar, y vuelvo para comer, y doy mi paseo de 6 Km., y vuelvo a casa, y veo alguna serie, y me acaricio la tripa pensando que es Carlos quien lo hace, y me hago la cena, y me dejo dormir… Y así un día, tras otro y tras otro…
Y cada vez hablo menos de lo que siento, cada vez me alejo más de mis sentimientos y me dejo absorber por ese vacío esperando a mi día de la siguiente ecografía en el que por una hora me emocione y piense que todo puede volver a ir bien, al menos un poco…
Carlos, mi vida, te siento tan cerca de mí… Te echo de menos, demasiado y pienso en Daniela, pienso mucho en Daniela… Te quiero con locura, mi amor, y te imagino sonriendo cada vez que paseo cerca del mar, es lo único que intento imaginar cuando paseo cerca del mar. No me dejes, mi vida, sigue a mi lado, vale? Te quiero, siempre…

miércoles, 24 de febrero de 2010

14 semanas.


Os presento a Daniela o al menos eso parece de momento, porque me ha dicho Javier, mi ginecólogo, que es muy pronto aún y me dice que parece niña porque le obligo a decir algo y porque aún no ve se nada... La cosa es que todo va muy bien, aunque en la ecografía parezca un extraterrestre. Se movía como una lagartija, no paraba y sigue diciendo que está muy grande, que va a ser alta, como su padre, vamos. Sé que yo quería niño, pero como he dicho esta tarde el sexo lo elige el gen masculino, así que si Carlos ha decidido que sea niña, pues será la mejor decisión.
Es increíble ver como se veían sus manitas, con sus deditos que no paraban de moverse. Y sus piernas, tan largas, su corazón que latía a un ritmo constante y su carita ya formada... Sea lo que sea espero que se parezca a su padre.
Mis días siguen constantes, sin ninguna emoción significativa, todo continua, sin más... Veo como crece mi tripa, que ya empieza a notarse y pienso en lo mucho que habría disfrutado Carlos de todo esto. Siempre me decía que estaría preciosa embarazada y que cuando lo estuviera me iba a querer más que nunca. Habría sido tan feliz con todo esto... Ahora sólo puedo imaginar sus palabras, sus sonrisas, sus caras al mirarme. Sólo puedo imaginar...
Cómo se movía nuestra enana, verdad amor? Cómo te echo de menos... Cómo quiero que estés conmigo a cada momento, a cada instante... Cómo te quiero, mi vida, tanto, tanto que me duele. Y no quiero dejar de sentir esto porque hace que estés cerca. Te quiero, coco, te quiero con locura, mi lindo agaporni... Cuida de tus chicas, vale? No nos dejes... Te quiero, si?

viernes, 5 de febrero de 2010

11 semanas y 5 días.


Hoy he de reconocer que iba demasiado nerviosa al hospital. Quizá porque el hospital me pone nerviosa ya de por sí, pero esta vez iba a ver al enan@ después de dos semanas y media y quería que todo estuviera bien. Y lo está... Ya mide 5cm y aunque hay que esperar a ver los resultados del screening, los médicos me dijeron que se le veía normal. Sólo ahí respiré...
Echada ahí, alrededor de tanta gente, porque no hay que olvidar que es un hospital universitario y eso implica que siempre hay alguien de prácticas al que hay que enseñar, sólo hice una pregunta: "Es eso que sobresale la nariz?, porque mi marido tenía una nariz enorme, y aunque me sentiría muy orgullosa de que mi hijo la heredara, tan pronto me parece excesivo..." Los médicos se rieron y me dijeron que no, que es la manita porque tiene el brazo sobre la cara. Sonreí de una forma que no creo que ellos entendieran, pero que Carlos, esté donde esté sí habrá entendido...
Próxima cita: el 24. Imagino que ahí me dirán el sexo y si no es así, insistiré.
Es curioso como empiezo a querer a este enan@, cada día un poco más, y eso hace que me sienta algo confusa por muchas cosas y sentimientos encontrados, pero sobre todo me hace sentirme más cerca de Carlos...
Mi vida, mi amor, has visto cómo crece??? Te echo tantísimo de menos, a cada minuto, desde que me levanto hasta que me pierdo en los sueños deseando encontrarte... Sigue conmigo, a mi lado, no me dejes, porque yo te quiero, siempre...

martes, 19 de enero de 2010

9 semanas y 4 días.


Es increíble como en tan solo dos semanas mi renacuajo puede crecer tanto. El enano mide ya 27,6mm. Hoy le he visto las futuras piernas y sus futuros bracitos y además moviéndose, que ha sido más increíble todavía. Y mi madre ha estado ahí para poder conocer a su nieto y eso me ha gustado. El médico me ha dicho que se le ve un niño grande, muy grande y sobre todo con buena pinta, es decir, que espero que sea igual de grande como su padre en todos los sentidos...
El tiempo pasa y el enano crece dentro de mí. Sueño y sueño constantemente que se parezca a Carlos. Dicen que si lo visualizas mucho haces que sea así. Sé que no tiene mucho sentido, pero por si acaso imagino que se parecerá a él.
Otro cambio más es que el médico me ha dicho que empiece ya a trabajar. Dice que estoy muy bien, que el niño tiene un buen aspecto y buen latido y que me sentará bien volver al trabajo y ocupar en algo mi tiempo. No me importa volver al trabajo. Me he tomado un descanso, que lo necesitaba, pero creo que ya puedo volver, así que ya veremos...
El renacuajo crece, Carlos, mi vida... Me encantaría que fueras tú el que me acompañaras en estas visitas, pero sé que estás ahí, a mi lado, mirándome perplejo y sonriendo y sobre todo tan orgulloso... Te quiero con locura, mi amor, te quiero muchísimo, te quiero siempre...

domingo, 17 de enero de 2010

Con mamá.


En casa.

El lunes día 11 vino mi madre a verme. Se quedará hasta el sábado 23. La verdad es que tenía ganas de verla, han pasado muchas cosas: el quedarme embarazada, las navidades, que han sido un poco duras y no he podido ir a mi pueblo… Y sí, me apetecía estar con ella y a ella estar conmigo. Cuando llega una madre enseguida te organiza todo. Quiere hacer cosas, salir por ahí, hacer comidas diarias que guarda en la nevera, hacer la cama diariamente… Y sin querer, cuando te das cuentas ves que tu casa está algo más habitada que de costumbre. Han habido días en los que me he dado cuenta que no estoy preparada para algo así. No me malinterpretéis, adoro a mi madre y me encanta que esté conmigo, pero creo que no estoy lista para estar con gente en mi casa, al menos no durante mucho tiempo… En mi día a día intento que el resto de la gente no note lo que pienso, lo que siento o cómo me encuentro. Como dice una amiga mía, me convierto en Audrey Hepburn y hago como si nada pasase y todo fuera bien intentando sonreír siempre que puedo. Pero luego, desde el mismo momento en que cierro tras de mí la puerta de mi casa me relajo, me convierto y soy yo. Y puedo sentir lo que desee y puedo estar como quiera y puedo acurrucarme en mis recuerdos y puedo dejar de esforzarme y puedo descansar de mí…
Es duro darte cuenta que después de siete meses aún no estoy preparada para casi nada… Que sigo necesitando mi espacio, mi soledad, mi casa ahora vacía, mi silencio, mis horas muertas en mi sofá donde puedo soltar mis lágrimas furtivas sin disimular, donde puedo seguir preguntándome qué sentido tiene mi vida sin Carlos, donde no tengo que fingir …
A pesar de todos estos sentimientos adoro a mi madre y me encanta que esté aquí, sólo que a veces necesito esconderme en algún sitio, desaparecer un rato y no puedo hacerlo porque para el poco tiempo que está aquí no quiero preocuparla, no quiero que se sienta mal, prefiero que piense que, como le dice a todo el mundo por teléfono, estoy bien, muy bien… Espero que no se disguste por esto…
Carlos, mi vida, cómo te echo de menos, cómo se me rompe el alma aún al recordarte, cuánto te quiero. Te quiero más que a nada en el mundo, te quiero como de aquí a la luna y vuelta, te quiero siempre… No me dejes, si?

jueves, 7 de enero de 2010

Primer latido.


En casa.

Hoy he escuchado por primera vez el latido del corazón de mi renacuajo y ha sido increíble...
Aunque antes os debería poner un poco más al día, y es que aunque al principio se veían dos óvulos fecundados, parece ser que con el tiempo uno de ellos no tiró hacia adelante. Me dijeron que suele pasar en los embarazos gemelares, por eso al principio te hacen tantas revisiones, pero ya se ha confirmado del todo y hay un embrión perfecto de siete semanas y media y 12,2mm, aunque en la ecografía no lo podáis ver muy bien. Un enanito aún, pero que espero se haga enorme y fuerte.
Es curioso, pero hoy, por primera vez, salí contenta del ginecólogo...
Imagino que con el tiempo, cuando empiece a notarle un poquito más, me animaré y estaré más ilusionada con todo esto. Imagino que, hasta ahora, todo se me está haciendo muy cuesta arriba y son demasiadas las emociones que debo controlar. Además sigo triste, estoy tan triste que casi no puedo ver mucho más allá. Pero bueno, todos los médicos me dicen que es normal y que pasará. Debo creerlos...
He escuchado el latido del corazón de mi renacuajo...
Carlos, mi amor, mi vida, cómo habrías disfrutado de esto... Esta mañana te imaginaba a mi lado, sonriendo y mirándome con unos ojos enormes y emocionados. Te quiero tanto, mi lindo pajarito... Te echo tantísimo de menos... Sonríe, mi vida, que nuestro hijo está creciendo, si? Te quiero, siempre...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Cumpleaños.


En casa.

Hoy es el cumpleaños de Carlos y de su hermano mellizo Javi. Hoy cumpliría 35 años. Una edad estupenda, no creen? Habría sido un día emocionante porque nos encantaba celebrar los cumpleaños. Yo me habría vuelto loca, planeando qué regalarle hoy y qué regalarle el día de Reyes. Como siempre, hoy le habría despertado con una enorme sonrisa, nos habríamos ido a desayunar por ahí y le habría regalado algo pequeño, sin importancia, porque nos gustaba dejar los regalos buenos para ponerlos debajo del árbol. Nos emocionaba más la noche de Reyes, sentarnos y abrir un montón de regalos…
Este año no tendré noche de Reyes, así que podría decirse que mis regalos se los puedo dar hoy:
- Primero nuestros dos enanos, que aún son como un granito de arroz. Pero estaría súper feliz de saber que va a ser padre. Seguro que en su mar nos sonríe pensando que va a tener por casa a dos pequeños corriendo…
- Luego los agapornis. Por fin me he comprado nuestros agapornis. Los he puesto en el salón y la verdad es que son una pasada. Van siempre juntos a todas partes, si uno come, el otro come. Si uno se columpia, el otro también. No se separan nunca y siempre se están tocando. Teníamos motivos de sobra para pensar que Carlos y yo éramos como ellos…
- Y por último su libro. Su hermana, junto con una amiga han editado este blog y han hecho un libro precioso. Cuando me lo dio el día 25 me puse a llorar porque no imaginaba algo así. Carlos ha escrito un libro, pensé… y es un libro increíble, lleno de fotos y mostrando lo mejor de cada uno de nosotros y sobre todo enseñándonos como era él. Ahora lo pide todo el mundo. Seguro que nunca pensó que su blog se convertiría en un libro. Es un buen regalo…
Y estos son mis regalos de este cumpleaños, espero que te gusten. Me encantaría poder dártelos en mano, pero ya los disfrutaremos juntos, eso te lo aseguro…
Te quiero, mi vida, te quiero con locura. Estos días están siendo difíciles, muy difíciles. Es curioso como todo lo que te rodea, de repente, deja de tener sentido. Me enseñaste a disfrutar de unas fiestas que de nuevo he vuelto a odiar. Y te echo tantísimo de menos… Estoy deseando volver a verte y tocarte de nuevo… algún día, mi vida, algún día… Te quiero, mi lorito inseparable, te quiero más que a nada en el mundo, te quiero siempre…

lunes, 14 de diciembre de 2009

Primera ecografía.


En casa.

Cuando hoy he entrado en el ginecólogo y me ha dicho que todo va bien no he sabido que sentir.
ESTOY EMBARAZADA...
Aún no sabemos si han cuajado los dos o no, pero que estoy embarazada es algo seguro. Y si soy sincera no sé cómo sentirme. Estoy contenta, aliviada, pero a la vez es como si no pudiera expresar nada de lo que siento. He estado quince días echada en mi casa, de la cama al sofá y del sofá a la cama. Sin moverme. Pero sobre todo sin sentir nada. No quería pensar, no quería recordar, no quería angustiarme para estar únicamente centrada en que esto saliera bien. Y ahora que sé que ha ido bien es como si no pudiera salir de ese muro que yo misma me he construido en mi cabeza.
Estoy embarazada... Amor, mi vida, vamos a ser papás...
Ahora sigamos con los dedos cruzados para que todo esto siga bien, para que mi/mis niños sigan adelante y por fin se pueda cumplir este sueño que Carlos y yo tanto deseábamos. Sigamos remando, ahora por ellos, si?
Carlos, mi amor, mi vida, ahora te llevo dentro... Y te quiero tanto, tanto que mis ojos se llenan de lágrimas. Te habría encantado todo esto. Espero que nuestros hijos se parezcan a ti... Te quiero, mi amor, te quiero siempre...
Estoy embarazada...

jueves, 26 de noviembre de 2009

Esto empezó.


En casa.

Hoy me han extraído nueve óvulos. El siguiente paso es fecundarlos con el esperma de Carlos y esperar que todos ellos tiren para delante. Mañana debo llamar para saber cuantos han ido bien y cuando me los transfieren. No creo que tarden mucho. Con suerte el sábado o el domingo me meterán dos cigotos. Y ahí empezará el milagro. Y ahí debemos cruzar todos los dedos y esperar con el mayor entusiasmo que todo vaya bien. La cosa ya está hecha. Esto empezó ya.
Hoy estoy algo dolorida. Pero por primera vez el dolor es físico, es decir, superable. Estos días me tocará estar en casa, en reposo y tranquila. Todos me dicen que intente no estar nerviosa y procure no pensar demasiado. Pero eso es imposible... Pienso en mis futuros enanos, porque pienso en dos. Pienso en quedarme embarazada, en tener un hijo de mi marido, pienso en Carlos, pienso mucho en Carlos e intento no hacerlo porque sin poder evitarlo me pongo a llorar... Es triste que una embarazada llore, no?
Hace mucho que no escribo, lo que no quiere decir que no os lea. Sencillamente es que no sé que decir. De repente es como si me hubiera quedado muda y no supiera de qué hablar. Todo es tan mecánico.. Además ahora estoy metida en esto. Me he centrado tanto en este sueño que todo lo demás lo mantengo algo alejado. No sé, es raro...
Pienso en mis futuros hijos. Dicen que debo visualizarlo para que todo salga mejor. Y pienso en dos niños. Dos niños preciosos, iguales a su padre, felices y creciendo dentro de mí. Lo veo tan claro como cuando supe desde el primer día que vi a Carlos que me casaría con él. Deseo con todas mis fuerzas poder daros buenas noticias pronto. Mientras tanto lo siento, debemos tener paciencia, aguantar un poquito y remar con ánimo para que todo salga bien, así que ya saben, os quiero a todos con los dedos cruzados, de acuerdo?
Carlos, mi vida, mi amor, te quiero cada día más que nunca. Ojalá nuestro sueño se cumpla. Te quiero tanto que duele... Te adoro mi amor, te quiero, siempre...