miércoles, 29 de diciembre de 2010

De nuevo día 30...


Como podéis ver, hace frío en mi casa. Hemos llegado a estar a cinco grados bajo cero y Daniela ha llegado a confundirse con un esquimal, pobrecita mía... Protesta mucho cada vez que empiezo a ponerle capas y capas de ropa, pero en cuanto salimos a la calle cierra sus ojitos y se resguarda en su saco nórdico para dejarse dormir. El frío es lo que tiene. Otra cosa buena es que come genial y ha empezado ya con los cereales. Mi niña se está haciendo mayor...
Mañana es día 30. 30 de diciembre de 1974. Un día único...Mañana Carlos haría 36 años. Intento no pensar en ello. Intento hacer que estos días sean más llevaderos, pero mi cabeza va por su lado y hace conmigo lo que quiere. Hoy soñé que me metía en la cama y estaba Carlos en ella. Entonces le abrazaba y me ponía a llorar. Él me abrazaba también y me preguntaba: "Por qué lloras, amor?" Y yo le respondía: "Porque vida, sé que esto es un sueño...".
Echo de menos a Carlos, más de lo que os podéis imaginar cualquiera. Todo parece normal, es como si nada hubiera ocurrido, pero yo sigo sin sentirme así, la diferencia es que la gente me lo nota menos. A pesar de eso estoy bien. Tranquila en casa, disfrutando de mi niña, para variar y viendo como crece y como me enamoro cada día más de ella. Ahora es mi vida, aunque a veces la miro y me pregunto como ha llegado a este mundo y todo viene de golpe y me supera y... La quiero, la quiero muchísimo.Tanto como a tí,mi amor, aunque mi amor por tí es tan infinito que nunca nada podrá superarlo. Te quiero con locura, mi vida, te quiero siempre... Mañana te felicitaré y haré que tu hija te felicite también. Tú escúchanos, si?
Al resto del mundo desearos un feliz año y como solía decir:sonreír, si?

domingo, 14 de noviembre de 2010

Con casi tres meses.


Casi no tengo tiempo para contaros como nos va en el blog. Por las noche acabo tan cansada y con tantas ganas de tener un poco de tiempo para mí que, en cuanto se duerme la enana, desaparezco para el resto del mundo. Y es que pasar 24h del día con una niña es agotador, pero a la vez es increíble...
Daniela ya se ríe a carcajadas, coge algunas cositas, aunque luego no sabe soltarlas, y demuestra que reconoce a personas con una gran sonrisa, aunque a decir verdad, regala sonrisas a todo aquel que le hace alguna monería. Mi cuñado le rapó el pelo el otro día porque le sigue creciendo de punta, así que se lo cortamos todo lo posible para que no parezca una salvaje. Ha estado algo costipada, pero incluso eso lo vamos superando. Está grande, grande y preciosa...
Y yo... estoy algo mejor con ella. Ya me tiene conquistada y me siento algo más relajada. Desde que pasé al biberón me he quitado algo de ansiedad de encima y lo noto. Debo ser de las pocas madres a las que la lactancia materna le ha sentado fatal... Aún sigo sin tiempo, sin tiempo para nada y la casa se me sigue cayendo encima porque me siento demasiado sola en ella. La ausencia de Carlos está tan presente desde que dí a luz que a veces pasar tanto tiempo sola en casa se me hace demasiado duro. El día 5 de diciembre me vuelvo de nuevo a mi pueblo. Necesito estar rodeada de gente, aunque las navidades no van a ser mi mejor época...
Carlos, mi vida, te echo tanto de menos... Te siento en todas partes, pero sobre todo te siento por las noches, cuando me meto en la cama e imagino que, como hacíamos siempre, juntamos nuestros piececillos para dormir más tranquilos sabiendo que estamos uno junto al otro. Te quiero tanto, mi amor, nunca podré dejar de quererte. Te quiero siempre... Espérame, si?

sábado, 23 de octubre de 2010

2 meses.


Ayer la enana hizo dos meses. Un gran cambio desde que nació a ahora. Está más tranquila, no hay cólicos y como podéis ver, sonríe mucho. Ayer la llevé al pediatra. Me dijo que estaba estupenda. Mide 59,5cms y pesa ya 5,240kg. Me dijo que va a ser una niña grande, y es normal, se parece a su padre... Le pusieron las vacunas de los dos meses y la pobre sufrió un poquito, pero se portó muy bien. La verdad es que es un cielo...
Yo hoy estoy cansada. Muy cansada. Hoy llevo despierta desde las 6:30 y hablando prácticamente con ella solamente, así que os podéis imaginar el diálogo. A veces siento que necesito salir corriendo o estar con mucha gente, pero imagino que es normal, son demasiadas horas las que tiene el día. Es increible lo que cambia un bebe, todo es diferente y ya nada es como antes. No tengo tiempo, nada de tiempo para mí... Hoy además está siendo un día un poco raro, en todos los sentidos, no sé...
Mi enana crece por días y cada vez la veo más bonita. Hay momentos en que la beso sin parar, por toda la cara, como hacía con Carlos y ella se queda quieta, relajada... Que confuso se puede hacer todo a veces...
Carlos, mi vida, te quiero... Lo sabes, verdad? Te quiero con locura, te quiero siempre... Y te echo demasiado de menos... Espérame, si?

sábado, 9 de octubre de 2010

De vuelta.


Por fin en casa, aunque no se si decir que eso me asusta o me relaja. Y es que nos hemos ido a mi pueblo, a Navalmoral de la Mata. Por eso he estado tan ausente. He llevado a la niña para que la conozca mi familia y nos hemos quedado una temporada allí. Ha estado bien, me apetecía estar con mi familia un rato, lo que ocurre es que no recuerdo a veces todos los que somos y es un jaleo al que ya no estoy muy acostumbrada. Además creo que mis hormonas me hacían estar más nerviosa de lo debido y a veces acababa un poco dequiciada. Pero a pesar de eso he de confesar que cuando llegué a Tenerife una parte de mí no quería haber venido tan pronto. Mi cabeza, que como podéis ver me tiene un poco liada...
La enana está genial, nos estamos adaptando la una a la otra y no es fácil. A veces creo que todo esto es demasiado para mí y que no estaba preparada mentalmente ni anímicamente para un cambio tan grande. Pero de repente la veo sonreír al escuchar mi voz, porque ya sonríe y mucho, y parece que todo se suaviza un poco. Es preciosa y se parece mucho a su padre, aunque también tiene rasgos y gestos míos. Lo que es la genética... Eso sí, abarca todo mi tiempo, todo, y ahora que estoy sola en casa más aún... No sé, podría hablaros de muchas cosas, de muchos sentimientos que rondan por mi cabeza, pero es como si no quisiera hablar de ellos en alto para no hacerlos reales, no sé... A veces me siento desbordada, angustiada, triste y eso me asusta. Pero otras veces abrazo a mi enana y no sé, me traslada a otro mundo... Aunque lamentablemente por ahora pueden más los otros sentimientos. Imagino que es normal, es estres de las primerizas, no?
Carlos, mi vida... Sigo sin poder hablar contigo... Es como si hubiera bloqueado tantas cosas... Te quiero más que nunca, mi vida, más que nunca... Te echo tantísimo de menos que me duele el alma y casi no puedo respirar. Te adoro, mi amor... Cuida de nuestra pequeña, si? Te quiero, amor, siempre...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Dos semanas


Y es que ya han pasado dos semanas y yo casi no me he dado cuenta... Y es que esto de la maternidad, aunque es muy placentero, también es muy cansado y estresante. Imagino que mi culpa es la inexperiencia y el ser primeriza, ya que me preocupo por todo y le doy vueltas a cualquier cosa, pero creo que es normal.
Os pongo un poco al día de forma rápida: la enana bien, creciendo o al menos eso creo, porque ese es de momento mi mayor preocupación, saber si la estoy alimentando bien y va cogiendo peso. Aún no le he podido registrar, por lo visto en Tenerife nunca han visto un caso como el nuestro y tengo que esperar a que venga el juez para que mire todos los informes de la inseminación y todo lo que tengo de Daniela para que la pueda registrar legalmente con los apellidos de su padre. Así que al no estar aún registrada, no he arreglado los papeles de la seguridad social, ni la he dado de alta en el medico ni nada de nada... Espero poder hacerlo todo esta semana. Como digo, mi enana está innovando en muchas cosas y todo el mundo se impresiona con nuestro caso.
Por lo demás, bien. Tirando... Daniela es muy buena, aunque con el maldito calor que está haciendo tiene sus días. Ahora estoy algo preocupada porque noto que está algo estreñida y no sé muy bien qué hacer, la llevaré al pediatra el miércoles, a ver que me dice. Pero está muy bien...
Carlos, mi vida, Daniela sonríe a menudo, sabes? Cuando termina de comer o se está durmiendo... y me habría encantado que te sonriera a tí... Sigo algo bloqueada, sin poder pensar mucho, pero te siento en cada momento y busco tu paciencia cuando estoy demasiado cansada. Te estoy echando tanto, tanto de menos... Que mi pecho se cierra y siento una falta de aire que me llega hasta la garganta. Pero aguanto, mi amor, aguanto... Mira a tu niña, es preciosa y lo es porque se parece a tí. Te quiero, mi amor, te quiero siempre...

miércoles, 25 de agosto de 2010

DANIELA


Ya está, mi pequeña, mi buena y preciosa Daniela... A que es bonita???
Y tenía ganas de salir, porque se adelantó unos días y nació el 22 de agosto a las 15:48h. Podría hablaros del parto, de lo que duró, de como fue... pero no lo voy a hacer por varias razones: una porque pienso que eso no es lo importante y la principal es porque la enana puede llorar en cualquier momento y con mi tiempo limitado no quiero pasar más días sin presentárosla.
Lo importante es que ya está en casa. Que las dos estamos muy bien. Que es muy buena y tranquilita y sobre todo que es muy bonita porque se parece, y mucho, a su padre...
Nos vamos haciendo poquito a poco. Está mi madre conmigo, que sin ella no sé como llevaría el día a día y está toda la familia feliz y emocionada porque por fin hemos sacado algo bueno de todo esto, y es lo mejor del mundo...
Carlos, mi vida. Llevo días sin poder hablarte y no voy a hacerlo porque intento no llorar... Sólo decirte que gracias, por nuestra hija. Que te quiero con locura, más que a nada en el mundo. Que la enfermedad no ha podido con nosotros, al menos en parte. Que ayer pude cantarle nuestra nana... Te echo mucho de menos, tanto que no quiero pensar en ti por el momento... La veo y te encuentro en cada rasgo, lo sabías???... Te quiero, mi amor, te quiero siempre...

miércoles, 4 de agosto de 2010

36 semanas y 5 días.


Ayer tuve mi primer paso por monitores. Para el que no sepa lo que es eso, consiste en una prueba que te hacen semanas antes de salir de cuentas donde miden el latido cardíaco del bebé y el movimiento y contracciones del útero. Estuve casi dos horas y el motivo de estar tanto tiempo es porque la enana estuvo durmiendo la mayor parte. Bebí un zumo, me moví la barriga... Nada, no se despertaba. Imagino que está demasiado agusto aún y no tiene intención de moverse.
Luego me hicieron la ecografía y por primera vez vi a mi niña tan bonita... Es preciosa. Me impresionó verla tan grande, con esos ojos ya completamente formados, esos mofletes regordetes, su nariz, su boca... No sé, creo que vi a la niña más bonita del mundo, aunque qué voy a decir yo. Fue raro, porque ya es todo un bebé, formadita y grande, era increible... Pesa ya unos 3 kilos y por lo visto su fémur sigue siendo un poco largo, así que deduzco que saldrá a su padre: alta y preciosa.
Imagino que a partir de ahora el seguimiento será más constante, a pesar de que aún falta algo más de tres semanas. Pero Javier, mi ginecólogo, quiere tenerla vigilada, no sé si por ella o por mí, para que no le de muchas vueltas a todo esto y esté tranquila. Creo que todos queremos que esto salga lo mejor posible, debe salir lo mejor posible... Así que, próxima cita el viernes y luego el jueves que viene veremos si de nuevo, en monitores, la enana sigue queriendo dormir.
Ah, la de la foto soy yo, o más bien mi barriga...
Carlos, mi vida, es tan bonita... No dejo de pensar como sería mi día a día si estuvieras conmigo, vivir todo esto juntos y creo que habrías sido tan feliz. No te imaginas cuanto te quiero, mi amor. Cada día pienso que volvería a vivir contigo cada momento que pasamos juntos, a pesar del sufrimiento. Toda mi vida contigo ha merecido la pena y la viviría mil veces. Te quiero, mi amor, te quiero con locura, te quiero hasta la luna y vuelta... Te quiero, siempre...

domingo, 18 de julio de 2010

La familia.


El jueves viene mi hermana a Tenerife con mi cuñado y mi sobrina. En seis años que llevo aquí es la primera vez que viene de vacaciones a mi casa. Es un logro para ellos teniendo en cuenta lo que temen el avión. Tengo ganas de verlos. Tengo muchas ganas de tener a mi hermana cerca. Despertarme y verla andando por casa, como cuando éramos pequeñas. Se quedan desde el 22 hasta el 29. Luego, el día 5 de agosto viene mi madre que ya se quedará hasta que nazca Daniela y algo más.
Va a ser un mes súper rápido, porque teniéndoles cerca se me va a pasar volando y últimamente deseo que sea así, que todo pase algo más rápido, pero sobre todo estoy deseando que vengan porque no quiero seguir sintiéndome sola, en casa… Imagino que me está resultando algo duro pasar todo esto sola. Tengo a la familia de Carlos, a la que adoro, la que no me deja ni un momento, la que intenta ponerme las cosas lo más fácil posible, la que me acompaña y a la que quiero como si fuera mi familia, porque es mi familia. Pero lo cierto es que cuando paso la puerta de mi casa no puedo evitar sentir que me he quedado sola. Me despierto con una sensación de vacío cada día que se va haciendo más grande según pasan las horas y veo que no hablo con nadie, que ya no puedo compartir emociones, pensamientos, sentimientos, bobadas cotidianas… Y aunque lo intento, esa sensación de soledad que se ha apoderado de mí nunca desaparece. Y el tener a Daniela dentro de mí, sin poder compartir cada detalle con Carlos se me hace duro, demasiado duro…
Por eso estoy deseando que venga mi hermana y mi madre, para que desaparezca un poco esa sensación de soledad, para no tener que esforzarme tanto en todo, para que todo me resulte más normal. Ese es uno de los poderes de la familia, el hacer que no te sientas solo, el hacer que las cosas pesen algo menos. Por eso intentaré que Daniela nunca esté sola…
Carlos, mi amor, te habrías alegrado tanto por saber que venía mi hermana. Cuántas veces lo hablamos, recuerdas? Estos días se me están haciendo tan duros, sin ti… Les habrías llevado a un montón de sitios para que conocieran la isla, pero bueno, lo intentaré yo, aunque no será lo mismo sin ti, nada es igual sin tí. Te quiero con locura, mi amor, te quiero cada día, cada hora, cada segundo… Te quiero, siempre…

lunes, 5 de julio de 2010

32 semanas y 5 días.



Me encantaría enseñaros algo más de Daniela que no sea su pie, un pie precioso, por cierto, pero la enana ya está muy grande para que se deje ver bien. Esta vez os enseño sus medidas y que veáis su peso, porque sí, pesa ya casi 2 Kilos 400 gramos!!! Gigante, como siga así va a salir gigante. Yo sólo pienso en que me queda bastante aún y si sigue creciendo a ese ritmo... Seguimos igual, el ginecólogo dice que está estupenda, larga y sana, con un latido constante y sobre todo ya está colocada, preparada para cuando desee salir, que espero que sea a finales de agosto.
Por mi parte voy bien, algo más molesta, porque el peso de la barriga se deja notar y sobre todo noto los movimientos de la enana, que ya se parece un elefante en una cacharrería. Me clava el pie en las costillas o me saca su culito por un lateral y la verdad es que impresiona un poco. Nunca imaginé que estar embarazada fuera así, los hombres deberían envidiarnos, de veras. Carlos habría disfrutado tantísimo de todo esto...
La próxima cita a principios de agosto. La fecha se acerca volando, sin dar tiempo ni a respirar...
Mi amor, mi vida, ya no queda nada y yo te sigo echando tantísimo de menos. Siento que te pierdas todo esto, siento tanto que no estés a nuestro lado, no sé como voy a reaccionar ante todo lo que se me avecina sin tenerte a mi lado... Te quiero, mi amor, te quiero con locura y te buscaré en los ojos de nuestra hija cada día. Te quiero, coco, te quiero siempre...

sábado, 19 de junio de 2010

30 semanas y 2 días.



Hace mucho que no os enseño a la enana, la verdad es que últimamente no se deja ver mucho, creemos que de repente se ha vuelto algo tímida o que quiere mantenerse al margen, la verdad es que creo que está siendo una de las niñas más vista desde su fecundación, lo que hace la ciencia... La cuestión es que el otro día fui a hacerme la ecografía 4D y tuve que darle un pequeño meneo para que se dejara ver, cosa que no pareció gustarle mucho.
El ginecólogo me dijo que está muy bien y que no para de moverse. Comentó que se le ve una niña muy activa e imagino que llegó a esa conclusión al ver que mi ranita sólo tragaba mientras se tapaba de nuevo la cara con su manita, ya perfecta, a la vez que acercaba su dedo gordo del pie a la boca. Es increíble poder verla así.
Creo que a partir de ahora será algo más complicado verla bien. Se está haciendo grande y mi barriga es la prueba de ello, pero intentaré seguir manteniéndoos al día.
Son las siete menos cuarto aquí en Tenerife. Cada vez que estoy deambulando por casa desde la madrugada pienso en ti, mi amor. Pienso cuando no podías dormir y acababas dormido en cualquier sitio de la casa. Luego yo me despertaba, porque no estabas conmigo, y me levantaba a buscarte. En noches como hoy imagino que eres tú el que viene a buscarme a mí...
Nuestra ranita sigue creciendo, puedes sentirla? Tengo ganas de que nazca y ver en que partes o en qué gestos puedo encontrarte. Te echo muchísimo de menos, mi vida, cada día más... Te quiero con locura, mi lindo agaporni, te quiero tanto como ir a la Luna y vuelta, te quiero siempre...

viernes, 11 de junio de 2010

Un año...

Hoy no voy a pensar en nada. Hoy no quiero recordar. Cuando había días malos te miraba a los ojos y te decía: "Venga, amor, vamos a ponernos nuestras mejores galas y salgamos a la calle. Hay que estar con tu mejor cara en los momentos más difíciles." Y nos arreglábamos y nos íbamos a dar una vuelta, cuando podíamos... Intento no pensar, mi vida, intento taparme los oídos como hice hoy hace un año, para no escuchar, para no ver, para no sentir... Hoy no quiero sentir...
Hoy te dejo esta canción. Te la cantaba de vez en cuando, por las noches, para que te relajaras. Te la canté cada uno de los 13 días que estuviste en la UCI antes de irme, te la dejo en tu blog, para que la escuches de nuevo, para que me escuches, para que me sigas esperando, mi amor...
Te quiero, mi vida, te quiero con locura, pero permíteme que hoy no quiera pensar, no quiera sentir, que sueñe una vez más que no estoy en este mundo donde tú no estás... Te quiero, mi amor, siempre...